Silueta que
cambia de lugar
una vez quiero pedirle, una vez
dos cosas:
que salga por esa puerta y vuelva de mañana
que sea sombra de sol,
y no de luna.
Todo aquí le pertenece
menos soledad y tristeza
selectiva propiedad, ¿no le parece?
Mi sombra casi no puede
vivir
ya sin usted.
Quiero sonreír, nada más
sin preocuparme por si hoy
por si ayer
por si mañana,
quiero amanecer otra vez sin haber dormido
quiero recorrer el mundo desde mi ventana.
sábado, octubre 25
domingo, octubre 19
Miss Liar
De un octubre azul me quedaría con ella
si no fuera
tal vez porque no existe
y de la verdad, todo lo callaría
si no fuera demasiado tarde
para las mentiras
Entre la fiebre real
¿Qué queremos probar,
a fin de cuentas?
Quizá que seguimos vivos
que hay pulso en las venas
o un alma perdida en la mirada
no sólo un encendedor,
un fuego tornasol sobre la mesa.
El óxido se detiene, total
a nadie ya le importaba
las empresas más difíciles son
cuando una noche termina
a las cinco de la tarde.
si no fuera
tal vez porque no existe
y de la verdad, todo lo callaría
si no fuera demasiado tarde
para las mentiras
Entre la fiebre real
y la parrilla imaginaria
algo se cocinaba...
tal vez sólo era yo
tal vez sólo sean
sombras de la nicotina.
¿Qué queremos probar,
a fin de cuentas?
Quizá que seguimos vivos
que hay pulso en las venas
o un alma perdida en la mirada
no sólo un encendedor,
un fuego tornasol sobre la mesa.
El óxido se detiene, total
a nadie ya le importaba
las empresas más difíciles son
cuando una noche termina
a las cinco de la tarde.
viernes, octubre 10
Malditos esquimales
¿No te cansas
de estar cansada
del silencio en tu cuarto
de las caras pretendiendo saber más
que tú,
de ti
-de mí-
y de la gillette
sin afilar?
¿No te cansas
del círculo que
dibujas con tus pasos
del abrazo que dejaste
guardado en tu casaca
un sábado en la tarde
-hora no adecuada para ser sincero-
de ciertos colores del espacio en blanco del movimiento parecido
del agosto del recuerdo del no importa
de los putos asesinos de la felicidad
y la tristeza
de dios, del mar
en el retrovisor si vas
por la carretera
del sueño en la mañana de sueños parecidos a recuerdos
y a hojas secas
que no has pisado
del amén, del amor, de la foto del diablo en patineta
del pienso, luego existo
del bueno, no me acuerdo
de los ojos, dos ojos marrones
-frente al agujero negro,
¿importa?-
de esta carta y los dedos
y del
ciberespacio, cámaras y los esquimales?
¿No?
de estar cansada
del silencio en tu cuarto
de las caras pretendiendo saber más
que tú,
de ti
-de mí-
y de la gillette
sin afilar?
¿No te cansas
del círculo que
dibujas con tus pasos
del abrazo que dejaste
guardado en tu casaca
un sábado en la tarde
-hora no adecuada para ser sincero-
de ciertos colores del espacio en blanco del movimiento parecido
del agosto del recuerdo del no importa
de los putos asesinos de la felicidad
y la tristeza
de dios, del mar
en el retrovisor si vas
por la carretera
del sueño en la mañana de sueños parecidos a recuerdos
y a hojas secas
que no has pisado
del amén, del amor, de la foto del diablo en patineta
del pienso, luego existo
del bueno, no me acuerdo
de los ojos, dos ojos marrones
-frente al agujero negro,
¿importa?-
de esta carta y los dedos
y del
ciberespacio, cámaras y los esquimales?
¿No?
domingo, septiembre 28
Bajo una piedra
Este pequeño desastre que soy,
esta tormenta en la ropa,
puchos, papeles manuscritos y silencio
Este hospital de palabras, este cementerio
convertido en centro comercial
En estos momentos
no es la primera vez que muero
ni la última, lo sé
todos llevamos la calavera
bajo la sonrisa
voy a soltar los perros
y me voy a ir con ellos
a morder a quien se cruce en mi camino.
esta tormenta en la ropa,
puchos, papeles manuscritos y silencio
Este hospital de palabras, este cementerio
convertido en centro comercial
En estos momentos
no es la primera vez que muero
ni la última, lo sé
todos llevamos la calavera
bajo la sonrisa
voy a soltar los perros
y me voy a ir con ellos
a morder a quien se cruce en mi camino.
miércoles, septiembre 10
Me han dicho marinero (dos)
Dos manos -las mías- amanecieron
trepando las paredes.
Parece
que buscaban la luz de una lámpara
como cierto tipo de animales
que acuden por la noche,
por toda luz.
Dos ojos -los tuyos-
salieron nadando
de mi taza de café. Y huían
como iba yo hacia el otro lado,
como huía siempre
creyendo que partía.
Hoy me han dicho marinero,
me han dicho
muchas cosas, ninguna al oído, todas
al pecho
Como un arpón para cazar ballenas blancas
Como balas de cartón
Como lanzas de lápices de cera
Como cuchillos de utilería.
Si pues, hoy me han dicho
marinero. Será que debo, por lo menos
tomar el barco en tu nombre.
trepando las paredes.
Parece
que buscaban la luz de una lámpara
como cierto tipo de animales
que acuden por la noche,
por toda luz.
Dos ojos -los tuyos-
salieron nadando
de mi taza de café. Y huían
como iba yo hacia el otro lado,
como huía siempre
creyendo que partía.
Hoy me han dicho marinero,
me han dicho
muchas cosas, ninguna al oído, todas
al pecho
Como un arpón para cazar ballenas blancas
Como balas de cartón
Como lanzas de lápices de cera
Como cuchillos de utilería.
Si pues, hoy me han dicho
marinero. Será que debo, por lo menos
tomar el barco en tu nombre.
Hello, Stranger (uno)
Ojos, dos ojos recuerdo como dos tazas de café. Yo no esperaba tanto. Yo no esperaba nada, la verdad, ni siquiera The Cure. Ciertamente me sentía culpable. La conciencia es un casillero o un clóset lleno de estampillas. Y vaya a saber qué diría la carta esa que nunca me mandaste, la navidad sangrienta esa -para mí- en que dejamos de vernos. En fin.
Pero hablaba de mí. Aunque ya no quede mucho de que hablar. Aunque todo este vacío parecido a la esperanza haya reemplazado al otro, al vacío de aceptar la existencia de la nada cuando ya no queda otra.
Y pensar que alguna vez dejé de ir hacia ti creyendo que era lo mismo que huir. Y pensar que hay sueños en los que no se nos ve, sólo se ven las sombras de la gente, y en sus contornos adivinamos un abrazo o un golpe, una palabra, silencio, el humo de un cigarrillo, las sonrisas.
Y entonces verte sonreír, Gisela, es como sonreír uno mismo, pero con mayor seguridad de que esa felicidad es cierta, por lo menos durante el tiempo que duren tus labios así.
Pero hablaba de mí, ¿no?
De mí sólo puedo recordar que, cuando me iba, descubrí que no había prendido entoda la tarde ni un cigarrillo. Y todo eso, por ahora, aunque todo siga confuso. Porque era mentira que había un túnel al final de la luz.
Pero hablaba de mí. Aunque ya no quede mucho de que hablar. Aunque todo este vacío parecido a la esperanza haya reemplazado al otro, al vacío de aceptar la existencia de la nada cuando ya no queda otra.
Y pensar que alguna vez dejé de ir hacia ti creyendo que era lo mismo que huir. Y pensar que hay sueños en los que no se nos ve, sólo se ven las sombras de la gente, y en sus contornos adivinamos un abrazo o un golpe, una palabra, silencio, el humo de un cigarrillo, las sonrisas.
Y entonces verte sonreír, Gisela, es como sonreír uno mismo, pero con mayor seguridad de que esa felicidad es cierta, por lo menos durante el tiempo que duren tus labios así.
Pero hablaba de mí, ¿no?
De mí sólo puedo recordar que, cuando me iba, descubrí que no había prendido entoda la tarde ni un cigarrillo. Y todo eso, por ahora, aunque todo siga confuso. Porque era mentira que había un túnel al final de la luz.
viernes, septiembre 5
Mi propio laberinto
A veces
cuando respiro
el aire anda lleno
de extraterrestres.
Los cigarrillos no prenden
sin una palabra
A veces
del reflejo
depende la figura original.
Vivir
es un espejo,
así de frágil,
y se parece lo sensato a la locura
pues
hay que sacarle los tres clavos
a cada crucificado
o llenar pañuelos con silencio
hoy
es cuando
hoy es a veces
y tengo una cicatriz en vez de sonrisa.
Veces como para quedarse dormido
puede que hasta para soñar
veces como monedas gastadas
en el bolsillo,
veces cuando olvido
que algo se me duerme en la memoria
es entonces cuando hay que quemar los papeles
e irse al África
como sea.
cuando respiro
el aire anda lleno
de extraterrestres.
Los cigarrillos no prenden
sin una palabra
A veces
del reflejo
depende la figura original.
Vivir
es un espejo,
así de frágil,
y se parece lo sensato a la locura
pues
hay que sacarle los tres clavos
a cada crucificado
o llenar pañuelos con silencio
hoy
es cuando
hoy es a veces
y tengo una cicatriz en vez de sonrisa.
Veces como para quedarse dormido
puede que hasta para soñar
veces como monedas gastadas
en el bolsillo,
veces cuando olvido
que algo se me duerme en la memoria
es entonces cuando hay que quemar los papeles
e irse al África
como sea.
martes, agosto 26
El aparecido
aquí no estoy,
he dejado
de ser
algo en mí se alimenta de
su propia ausencia
¿es normal?
no sé
es casi como
casi como si
en una fotografía
estar en gesto de querer
decir
o estoy
casi como si
la distancia
vuelta ceniza se incendiase
casi
como si
llover fuera un sujeto
que llueve y llueve
como si casi
me tragase una nube
yo me
tragase, completa
toda una nube
no estoy aquí,
me he dejado
sin embargo
me puedo ver
y no hay espejos.
he dejado
de ser
algo en mí se alimenta de
su propia ausencia
¿es normal?
no sé
es casi como
casi como si
en una fotografía
estar en gesto de querer
decir
o estoy
casi como si
la distancia
vuelta ceniza se incendiase
casi
como si
llover fuera un sujeto
que llueve y llueve
como si casi
me tragase una nube
yo me
tragase, completa
toda una nube
no estoy aquí,
me he dejado
sin embargo
me puedo ver
y no hay espejos.
miércoles, agosto 6
La habitación de los grandes
A veces me da por acercarme a la habitación que, cada noche, permanece vedada a mí. Pego la oreja a la bisagra intermedia, escucho los jadeos. Ellos no se saben espiados, o seguramente creen que, a mi edad, ese tipo de situaciones carecen de sentido.
A continuación, aplico el ojo a la cerradura, buscando un retazo del acto tras la puerta, una rodilla fugaz, un muslo escapando veloz al pudor que las sábanas pretenden crear. Entiéndase que no es morbo ni nada parecido: sólo busco retener en la memoria los principios de la vida -de mi vida misma-, el movimiento.
Luego, al amanecer, simplemente me detengo. Mis músculos se contraen, mis facciones vuelven a la nada. Durante el día -su día- duermo, o finjo dormir por intervalos en los cuales mis sentidos acumulan fuerzas, hasta que vuelve la noche.
...
- ¿No te parece extraño que tu padre, sin poder caminar ni hablar, aparezca cada mañana con silla de ruedas y todo a la puerta de nuestro cuarto?
- Por favor, Connie, no digas tonterías, el viejo ni siquiera puede moverse, o hablar...
A continuación, aplico el ojo a la cerradura, buscando un retazo del acto tras la puerta, una rodilla fugaz, un muslo escapando veloz al pudor que las sábanas pretenden crear. Entiéndase que no es morbo ni nada parecido: sólo busco retener en la memoria los principios de la vida -de mi vida misma-, el movimiento.
Luego, al amanecer, simplemente me detengo. Mis músculos se contraen, mis facciones vuelven a la nada. Durante el día -su día- duermo, o finjo dormir por intervalos en los cuales mis sentidos acumulan fuerzas, hasta que vuelve la noche.
...
- ¿No te parece extraño que tu padre, sin poder caminar ni hablar, aparezca cada mañana con silla de ruedas y todo a la puerta de nuestro cuarto?
- Por favor, Connie, no digas tonterías, el viejo ni siquiera puede moverse, o hablar...
viernes, agosto 1
no me digas que no entiendes esto
... y separo alma de sangre
para sonreírle al alba
vuelvo y me vuelvo a ir
-pienso, en la carretera-
siempre hacia el sur
hacia la sal
bajo las pestañas...
para sonreírle al alba
vuelvo y me vuelvo a ir
-pienso, en la carretera-
siempre hacia el sur
hacia la sal
bajo las pestañas...
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