domingo, marzo 8

post mortem


Es

anudado al viento, si se puede

cosido a los pliegues de un sueño viejo,

viejísimo

como los billetes de vuelta

de un microbús repleto de gente

y tu instinto es una sonrisa, de lejos.

sábado, febrero 21

Lúthien Tasardur, Amrod Númenessë

Era sobre hombros de mortal, era un camino de ladrillos amarillos anudados en cuatro bancas, cuatro puntos cardinales. Me pareció inútilmente triste todo, vi tres botes al horizonte de un mar (pero el mar es siempre y en distintos lugares, el mismo) cortado a diamante por una vereda que se hundía, vi a una chica despidiéndose sin despedirse; volver, vi a las palomas y a la gente, oí automóviles deslizándose en chirridos detrás de mí. Vi, oí, olí todo eso y aún sentía como que una moneda fría metida entre el estómago y los pulmones, una pregunta húmeda y sin principio, una canica, un vacío encadenado a un fondo. Cada vez que calaba el cigarrillo casi sentía que el humo, tras infinitas vueltas de espiral sobre aquel agujero, se disolvía sin tacto, cayendo en mí.

viernes, febrero 6

En el urinario con Mario Poggi

No hay condiciones para la brisa, es decir
la vela o la llama y nunca por los mil diablos ambas
no es como decir Me llevaría el fuego, mira tú
que pendejo
que poético este hueon

y los mares son siete.

En fin, que las cartas sí eran negras
no sé si espadas, no sé si tréboles
quién se pone a ver si eran de cuatro hojas, jojolete
mañana lavo este terno blanco
este pañuelo con mucho moco y mucha sangre
tú entiendes
tú tienes cara de entender

y sábes cómo haces para que las palomas no se te
caguen encima?
el blanco, pues, el blanco
te vuelves un huevo grandote visto a lo lejos
desde arriba

eso sería más o menos como el cagarte sobre
el huevo o la gallina

Este clima es propicio para el anochecer y los pies
en aceras
que es como decir Yo paso, tío
y no ser ni poético
ni el último hueón
que pisó el mundo.

miércoles, enero 21

Mendieta

Algo sucede,
se da
bajo las aves
atadas
a las nubes
por el viento.

Cojudeces! - Dice,
viejo marinero portugués
con los dedos de madera
taqueteando la baranda, a nueve metros, a siete metros, a doce...

Creo en el silencio
roto
en medio del mar por la gaviota
en el milagro de callar
en la luz de su cigarro
acercándose.

Qué?

creo.

martes, diciembre 30

A frente a Z

la esquina
del reloj
(que no gira que no
da la hora)


(Debería,
Lo Primero)

un Café o
algo parecido.
bueno,

A veces Es Un Decir

Ella toma su cerveza
directamente
de la Botella. Barena.

él
no toma nada
y
La Mira como Si Ella pudiera ser
de Arena
De Un Momento

A Otro
y enciende un cigarrillo,
sonríe
(a medias, la otra
mitad
cala)
Había otras personas en la mesa,
Además.

domingo, diciembre 28

Has dormido alguna vez?

...y abrir los ojos
a las 3:43
de la mañana

y recordar en un segundo
detalles importantes

existo,
respirar,
existes.

sábado, diciembre 27

Disquisición extravagante e inconclusa sobre los gusanos [1]

"...lo que tiene son lombrices en el cuerpo,
que se le acercan al corazón
y le matarían sin duda..."
Boccaccio, Decamerón, VII, 3.


Además de incómodas, las lombrices manchan los harapos con sus entrañas psicodélicas. Ocurre casi siempre que, una vez muerto, uno ni tiempo tiene de acostumbrarse a sus propias emanaciones corporales o a su propio cuerpo en descomposición y ya están jodiendo, saliendo de quiénsabedónde para meterse por todos lados: El orto, la garganta, los ojos, oídos, fosas nasales... mientras quede algo de eso, claro. O será que salen? O será que desde el día en que inhalamos por primera vez este (nuestro ahora) aire corrupto comenzaron a cavar desde adentro? En fin, estas reflexiones no vienen al caso. Porque, finalmente, aparentemente, se van por donde vinieron. Claro que ahora venga alguien a decirme por dónde jibaja es que se van, y a dónde es que va a parar toda nuestra sustancia, nuestro elemento, lo que componía el cuerpo que alguna vez nos perteneció. Algunos -los más espirituales- nos vendrán con eso de volver a la tierra...
Otra vez. Que no es de eso que lo quería hablar hoy.
Aún si asumimos desde un principio la premisa de no juzgar irracional ningún acto o análisis que haga el ser humano, siempre y cuando sea de carácter científico, aún cuando todos los requisitos que la práctica de la ciencia requiere sean cumplidos, la sola mención de esta idea le parecerá al lector insultante, estúpidamente descabellada: En la ilógica dimensión que habito, existen seres que ocupan enteramente su tiempo en acabar con a las lombrices.
Reviso los antecedentes de mi desaventurado encuentro con los Vermi. 1. Un estudio de Mirta Valvassori, de la Universidad de Alcalá, mujer definitivamente obsesionada con los ritos del medioevo (y, claro, con las lombrices). 2. La novella 3, jornada VII del Decamerón de Boccaccio, de la cual ciertas frases aluden lejanamente a ciertos ritos destinados a eliminar del cuerpo humano a las lombrices. No hay mucho más en qué basar las creencias de este grupo de hombres.
La idea que impide dormir a los Vermi es más o menos la que sigue: Las lombrices poseen una connotación simbólica nefasta, que las emparenta con las serpientes como portadoras del mal. Seres inferiores, relacionados con la disolución, con la muerte, que entran en el cuerpo humano y lo corrompen, llevándolo al mundo subterráneo. Cito a Cirlot y su irremplazable Diccionario de Símbolos: "... Jung lo define como figura libidinal que mata en lugar de vivificar. Débese a su frecuente carácter subterráneo, a su inferioridad, a su relación con la muerte y con los estadios de disolución o primariedad biológica. Así es muerte relativa (para lo superior, organizado) lo que simboliza, pues, en el fondo –como la serpiente- es un exponente de la energía reptante y anudada...". Ya en el dominio de las representaciones, más extraña aún se nos hará la representación del rito para aniquilar a las lobrices.
Éstas están representadas por un retazo de hilo blanco que será cortado en dos con una tijera, símbolo inequívoco de la cruz cristiana.

sábado, diciembre 13

Botella desde el Mar Negro

Y ella dijo 28 años y no sabes que los labios deben conocerse
antes de besarse.
Y habló del Mar Negro
dónde me encontró
disfrazado de naufragio
con un salvavidas en forma de lunar
gemelo en el brazo.

miércoles, diciembre 3

me ha costado, me ha de frente

Y es que ven silbando cigarrillos
humo marino, una bruma un velo
para vestir, leve
nube al vacío
yo, mientras tanto, dormía.

sábado, noviembre 22

Que llueva antes que todo se moje

Me pregunto por qué
no llueve en serio
en esta ciudad de mierda,
de narices frías, redonda,
de gris sabotaje en la mañana,
de paredes con grafittis atorrantes
y meados,
de elefantes blancos en papel de cera,
de peleas y saliva, esta ciudad
de borde difuso,
de silencio a las cuatro de la mañana,
de verdad.

Ciudad
que me llueve por dentro, que sólo conozco
si salgo de noche
y reconozco dormido en el cemento,
que me duele si me cae encima
y no me doy cuenta,
que corta, quema, rompe, marca, ensucia
y sella todo con un beso:
Las buenas noches
de una hermosa viuda negra.

Por qué no llueve en serio, por qué
no llueve antes que todo se moje
La brújula no es el norte,
ni el arrecife la navaja de los mares
caigo en la cuenta, este vaso de agua
es mi propia tormenta de arena
en la garganta.